La Niña
Para el restaurante La Niña desarrollamos una serie de piezas que dialogan con el territorio costero del que nace su propuesta culinaria. Las texturas recuerdan formaciones minerales, rocas erosionadas por el mar y superficies coralinas; mientras que los esmaltes evocan la profundidad del océano, el reflejo de la luz en el agua y la sal acumulada sobre las piedras. Cada cuenco, plato y bowl está hecho a mano y pensado para acompañar la experiencia sensorial del restaurante: un recorrido por sabores, paisajes y memorias del litoral peruano.









